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“Es mi derecho y mi verdad”

EN BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD

“No sos mi hija”, fueron las tres palabras que comenzaron a mostrar la verdad de una historia que aún está incompleta, de una realidad que pide ser expuesta. Estas palabras hicieron que la vida de Nilda Romero cambie por completo. Hasta el momento sabe que nació en la provincia Corrientes, un 7 de septiembre de 1979. Pide ayuda, pide la verdad.

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Nilda es una mujer de 38 años, cumplidos el 15 de septiembre. Ella conmemora el día de su nacimiento en esa fecha, pero hace 12 años supo que en realidad nació el 7 de septiembre de 1979, en Corrientes y no en Lanús, Provincia de Buenos Aires como siempre lo creyó. Busca su identidad biológica, pide cualquier dato que aporte a ésta causa, que es la búsqueda de la verdad. “Quiero saber cómo comenzó mi historia, es mi derecho y mi verdad. No le voy a hacer mal a nadie, no hay nada que temer, me ayudaría un montón”, dijo Nilda y agregó: “Me siento incompleta, es mi verdad. Es como si estuviese en el piso, pero no tengo raíces, a todos veo enraizados, pero a mi no. ¿De dónde salí? Eso necesito saber”.

Nilda se enteró que no era hija biológica de Nilda Cantero e Ignacio Ramón Romero en el lecho de muerte de su padre. El hombre hacía una semana que estaba internado con problemas de corazón. Ella lo iba a ver todos los días y en un momento la enfermera le avisó que su papá estaba muy mal. En presencia de un cura que había llamado para darle la extrema unción, “tomó valor, me pidió que rece por mamá, y me dijo ´no sos mi hija´”, relató Nilda. Quedó shockeada, con el sentimiento que estaba perdiendo más que a su padre, sino además toda la realidad que hasta ese momento había vivido. Con esa verdad también conoció que tanto su hermano como su primo habían sido criados de la misma manera, haciéndoles creer que eran hijos naturales, cuando en realidad no era así. Ellos, hasta el momento, decidieron no buscar su identidad, por eso se reserva la información sobre sus nombres e historia.

El bichito de la curiosidad

Con una verdad sin testigos, porque su madre había fallecido 12 días antes que ella cumpliera 15 años, decidió comenzar a buscar por sus propios medios su identidad biológica. Antes de que Ramón le dijera a Nilda la verdad, ella había comenzado a sospechar: “Cuatro meses antes de que él muera, yo le dije una noche después de cenar: pá, yo te amo, está todo bien pero necesito hacerte una pregunta, ¿Soy adoptada? Él tomo una postura tan natural que le creí; me miró, se rió y me dijo que deje de decir boludeces. Le creí, pero me dijo lo que yo quería escuchar. Me quedé tranquila pero no conforme, ese bichito interno seguía”.

Nilda recuerda desde pequeña que sus padres estaban separados. Vivían bajo el mismo techo, pero no estaban juntos como pareja. “Había mucho silencio en mi casa”, sostuvo Nilda, y ella nunca supo por qué: “La verdad no sé cuántas cosas habrán pasado y que nunca las voy a saber”.

Las personas que estuvieron siempre alrededor de Nilda nunca dijeron nada. “A mí se me despertó la duda sola”, aseguró ella. “Yo no me veía parecida a ninguno de ellos”, sostuvo. Siempre hubo algo que le hizo preguntarse por su identidad. Nilda Cantero había dado a luz supuestamente a los 49 años. Cuando le preguntaba a su mamá sobre la edad en la que había quedado embarazada, le respondía que era porque antes no había podido ser madre y le contaba que había tenido que hacer muchos tratamientos para lograr tener a su hija. “Había momentos que no sabía qué decirme. Además, yo veía miles de fotos de cuando era chiquita pero ninguna de ella embarazada. Cuando le pregunté a qué hora había nacido, no supo qué decirme. En ese momento no me daba cuenta y después me cayó la ficha”.

Más allá de estar súper agradecida de todo lo que me dieron mis viejos, me da bronca porque les di la posibilidad de que me dijeran la verdad. Pero está bien, creo que fue un error que hicieron con el corazón. Y ya está

Nilda Romero

La Virgen de Itatí

Una de las primeras cosas que hizo cuando comenzó su búsqueda fue ir a Abuelas de Plaza de Mayo. En el 2008 Realizó los análisis de sangre en el CONADI, a los dos meses le informaron que habían dado negativo. “Pero en ese momento había 450 muestras en el banco de sangre, pero los desaparecidos son miles, entonces es como que dio negativo con esas muestras, entonces no se descarta”, destacó Nilda. Desde la institución le brindaron asistencia psicológica, que tomó y la ayudó a seguir con lo que estaba pasando.

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Además, decidió hablar con una de sus tías, hermana de Ignacio Romero. Cuando le preguntó por la fecha de su nacimiento, le contó que no había nacido el 15 de septiembre como ella pensaba, sino el 7 del mismo mes. Nació en Corrientes, hija de una joven de 16 años “muy humilde, supuestamente”. El contacto con la mamá biológica habría sido una compañera de trabajo de los padres de crianza de Nilda, cuyo nombre se desconoce; trabajaban en la fábrica Stani de golosinas, donde se conocieron y más tarde se jubilaron. Su tía le aseguró que ese episodio de la historia de la familia era un tema del que no se hablaba y se lamentaba no haber preguntado más. “Todo tenía sentido, porque mi mamá era muy devota de la Virgen de Itatí, que es de Corrientes; tenía una imagen de la virgen enorme y todos los 7 le prendía una vela y me hacía rezar con ella”, contó Nilda y agregó: “Me decía que mis viejos no contaron la verdad porque tenían miedo de mi reacción, de que me vaya, de crearme angustia, como si no pudiese vivir con esa verdad. Nadie se puso a pensar que necesitaba la verdad, para todos fue mejor crear otra realidad y listo”.

Una aguja en un pajar

Si le hubiesen contado la historia desde un principio, todo habría sido diferente. Nilda expresó: “no me hubiese sorprendido por las dudas que yo tenía. Les habría agradecido tanto. Me imagino agradeciendo y haciendo miles de preguntas. Hubiese sido puro abrazo y gratitud, cero dramatismo. Incluso creo que ellos me hubiesen ayudado a dar con mis progenitores. De hecho creo que a mis padres los mató el no hablar. Mi enojo es por pensar cómo no pudieron hablar. Ellos desearon tanto tener hijos y eso que desearon fue lo que los terminó matando”.

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Otro de los lugares donde pidió ayuda fue un grupo llamado “Quiénes somos” donde se encuentran personas con historias similares, “pero era algo de contención y yo quería gente que con mis datos pueda hacer algo”. Después, se acercó al Registro Nacional de las personas, “ahí tuve una entrevista y me dijeron que los archivos de los hospitales se queman después de 10 años, lo que quería decir que yo estaba muy complicada y que si yo era de Corrientes era buscar una aguja en un pajar”, contó Nilda.

Con datos y piezas de un rompecabezas que no se armaba, Nilda continuaba su búsqueda y trataba de aclarar algunas de las pistas con la poca información que tenía. Se remontó al momento de su nacimiento, por así decirlo, de su registro como persona. “A mi partida de nacimiento la firma Saúl Cesar Gleich”, sostuvo. Doctor que también estuvo a cargo del parto de su primo y hermano. Quizá él sea quien tenga la información que Nilda necesita para saber de dónde viene.

“¿Y si me están buscando?”

El no saber creó en Nilda muchas hipótesis, muchas suposiciones: “Al principio sentía que me había abandonado, que me habían dejado. Después me planteé ¿Por qué pensaba eso? Quizá era porque no quería pensar mal de mis viejos. Hay como una cosa de traición en la cabeza, entonces digo ¿Y si en realidad no me dejaron? ¿Y si me robaron? Por ahí mis viejos no sabían, pero por ahí sí. Eso sí me causa dolor ¿Y si me están buscando? Eso me da más ganas de buscar”.

“Siempre está esa sombra ahí, molestándome. Cuesta hacerse cargo, a veces siento que estoy buscando una aguja en un pajar”, dijo Nilda. Ella pide que cualquier persona que pueda aportar algo de información que lo haga, que la ayude a completar esa parte de su historia que le arrebataron, “quiero saber el antes y después de eso voy a andar más liviana. La verdad libera. Siempre la verdad es mejor, por más dolorosa que sea”, finalizó Nilda.

Ante cualquier información o aporte comunicarse al 11 6657-1282 o al mail nildaromero79@hotmail.com

Fuente: Gentileza Dafne Acevedo Gímenez – Vía Retruco.com.ar

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